¿Conocéis las Hama Beads? Si, esos abalorios para hacer figurillas en forma de píxeles. Esto exactamente. Hay miles de setas de Mario por el mundo hechas con esa técnica.
El caso es que yo les tenía ganas desde hace tiempo, y el viernes por fin descubrí un sitio donde las vendían. El caso es que me parecían un poco caras para lo que son, así que lo deje correr, pero hoy no me he podido resistir y he ido a por ellas. Diez eurazos me han soplado por 7500 piezas y la plantilla. Seguro que en los chinos tiene que haber una versión más barata (estas eran las de la marca original, Hama).
Estos abalorios se clavan (por así decirlo, porque no están sujetos y el mínimo movimiento te manda el trabajo a la mierda) a una plantilla, y luego tenéis que cubrirlos de papel de horno y plancharlos para que se peguen y se suelten de su plantilla. Qué fácil, qué sencillo y qué bonito, ¿no? PUES NO. Es una puñetera tortura, o lo ha sido en mi caso por razones que paso a explicar
Pensando en un diseño sencillo, y haciendo honor a mi obsesión actual, había pensado en hacer un Haro naranja. Problemas con los que me he encontrado
Me he comprado el tamaño más pequeño, pensando que para alguien que se le da fatal dibujar como a mí (esto es un poco dibujar con abalorios), le sería más fácil. ERROR. Eran tan pequeños que se me han colado entre las teclas del teclado (y sospecho que una se ha metido dentro del ventilador), así que haceros una idea. Hay que manipularlos con pinzas, y yo soy una novata. Además, tengo el problema de que me sudan a veces las manos, con lo nerviosa que estaba pues imaginaos. ¿qué acababa pasando? Pues que los beads se me pegaban en los dedos. Y con rozar levemente el dibujo, se me iba todo. TODO. Posiblemente, con el tamaño normal, esto habría sido pan comido.
Las piezas no están separadas por colores, si no todo junto a mogollón, y hay tonalidades para todos los gustos. Aparentemente, el naranja que elegí yo, era el que menos piezas tenía en toda la bolsa. 7500 piezas enanísimas, todas mezcladas sin orden ni concierto, y con escasez de naranja. Me he dejado los ojos y la espalda (para colmo yo tengo problemas de esto ultimo, así que el dolor se multiplica por dos). Lo que podría haber tardado en hacer media hora, han sido tres.
La plantilla. Los abalorios no están sujetos (supongo que no pueden estarlo para que se suelten luego al plancharlos), con lo cual, el simple movimiento de la corteza terrestre hace que todo el diseño te salte por los aires cada dos por tres. Cuando ya tenía el Haro casi terminado, un leve roce con la mano ha hecho que se me destrozase todo. Jamás en mi vida he estado tan cerca del suicidio.
Y con todo esto el resultado final es este
Encima con la plancha el naranja se ha oscurecido y ya no es el mismo tono.
Para los no gundameros, tenía que haber salido esto, pero de frente
(cualquier parecido es mera coincidenia, pero no me lo digais, vivo feliz en la ignorancia)
No seáis malos, tiene un leve parecido. O quizás es que mi cerebro después del trauma se ha negado a reconocer que no se parece nada a Haro para que no salte por la ventana. Fallan varias cosas, pero la principal es que la sonrisa me ha quedado demasiado cerca de la línea que marca las patitas, y por eso parece un Space Invader y no Haro (además, la he exagerado mucho). Aún así, pues es mono.
A mi favor, he de decir que el diseño me lo he tenido que currar yo, siendo novata. Porque el único Haro de muestra que he encontrado era este, totalmente fuera del alcance de una principiante como yo. Así que el contorno lo he hecho fijándome en una pokeball, y el resto así a ojo a ver que salía, y bueno, tampoco lo veo tan mal.
Otra desgracia más que me ha sucedido, es que al plancharlo, se ve que he pasado poco por una zona, y se me han despegado cuatro pixeles de esos. Horror, Haro sin oreja. Así que los he puesto, ya sin plantilla, al lado con unas pinzas como he podido, le he puesto otro papel por encima y he conseguido arreglarlo. Me siento orgullosa de mi misma :_D
Quería hacer más cosas, pero me parece que si quiero que esta afición llegue a buen puerto me tendré que comprar las grandes. Yo no me vuelvo a dejar la espalda y a perder tres horas de nuevo.